¿Estás en el mismo sitio en el que se encuentra tu cuerpo? Algunas
veces la angustia no sabe de tiempos ni espacios, algo no anda bien pero no logras
tocar con los dedos esa certeza, lo que antes parecía lógico ahora retumba como
una serie de pasajes que giran convertidos en un laberinto-pero no uno
cualquiera-es uno de esos que transcurre en forma lineal simulando el infinito.
Una voz sale de algún lugar para cuestionar el rumbo de su
existencia, la reconoce porque la ha acompañado por mucho tiempo, en innumerables
ocasiones ha planeado ignorarla, pero ella se alimenta de esos silencios y sabe
diferenciar cuando la cantidad es sinónimo de abundancia.
Un día a la vez, eso se repite mientras observa el
calendario con unas ganas impetuosas de arrancar algunas hojas-no de las
antiguas-planea saltar abismos de un futuro incierto por el temor absurdo de no
encontrar su cuerpo.
Un leve susurro le indica que dormir no la ayudará a
despertar de ese sueño, le acaricia una suave brisa que le mueve el cabello, es la prueba fehaciente de que los sentidos comienzan a reaccionar.
Despierta poco a poco con el sonido del mar, la alarma no
vendrá a perturbar esa paz que ha logrado alcanzar; descubre cómo se oye, ve,
siente la primera vez, en esa medida su cuerpo se ha hecho consciente de que el
único lugar para encontrarse, siempre ha estado allí…esperándole.
En el lugar donde está tu mente…habitas tú.
Petry Rodríguez.

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