lunes, noviembre 14, 2016

Ni enfermedad, ni contagiosa

Por varios años, la homosexualidad fue considerada una enfermedad mental, catalogada en el manual diagnóstico (DSM) como "Desviación sexual", luego fue sustituida por perturbaciones en la orientación sexual, para después ser definida como “Homosexualidad Egodistónica”, refiriéndose al persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia - ahora bien- sin hacer distinción entre homosexualidad-heterosexualidad y enfocándonos en las conductas manifiestas, lo cual se viene determinado como una condición, cuyo énfasis se encuentra en la no aceptación de los otros y  el rechazo de quien lo experimenta, siendo este último, el elemento que amerita principal atención; como homosexual ¿Te aceptas? ¿Te sientes a gusto con tu orientación sexual? ¿Te sientes cómodo (a)? 

En muchas ocasiones el autorrechazo, repercute en nuestras relaciones interpersonales-más de lo que podríamos imaginarnos-al no hacer consciente la propia "No aceptación" se tiende a colocarla en el otro, para minimizar el malestar ¿Cuántas veces te has alejado de personas o circunstancias por temor al rechazo? ¿En cuáles circunstancias te has defendido de ataques inexistentes? ¿En cuántas ocasiones has colocado de excusa el rechazo del otro para no superar una adversidad? ¿Cuántas veces has evadido un problema poniendo como excusa que es por tu homosexualidad? 

Es importante revisar, si en realidad la no aceptación, viene del otro o de ti ¿Por qué? porque la orientación sexual es un asunto de cuatro paredes, y siendo razonables debería quedarse allí, a menos que se necesite tanto de la aprobación externa, como de respirar para vivir.

Debes tener muy presente que cuando algo está pasando afuera, es porque adentro, ya tiene tiempo habitando. No te distraigas de lo realmente importante y aprende a crecerte en los roles para no mezclarlos con una condición, que a todas luces, nada tiene que ver con una enfermedad. 

La verdadera patología es aquella que limita al ser humano en su funcionalidad y con ello causa daño tanto en sí mismo, como en los otros. 

No hay comentarios: