¿Cuántas veces te has ido de algo o alguien sin querer? ¿Cuántas veces has tenido que renunciar a un sueño que se convirtió en pesadilla? ¿Cuántas veces has tenido que perder para ganar?
En los últimos tiempos han llegado a mí, una cantidad considerable de personas exponiendo su tristeza por la decisión de partir, son muchos los que lo hacen queriendo sin querer, es una mezcla contradictoria, entre lo que se debe y lo que se quiere; es poner en una balanza la vida contra todo lo demás.
Una despedida es una pérdida; y como tal, el ser humano experimentará un proceso de duelo. Según el modelo Kübler-Ross, el de las cinco etapas del duelo, estos van desde la negación, emoción displacentera, negociación, emoción displacentera, aceptación (adaptación). La psiquiatra que describe este modelo colocó ira y depresión, donde coloqué emociones displacenteras, ya que considero que pueden fluctuar entre la ira y la tristeza más no la depresión, lo cual son emociones primarias y acordes con el elemento que lo suscita, indicando la normalidad de la respuesta. Las etapas mencionadas anteriormente, no se dan necesariamente en ese orden y es probable que algunas no se manifiesten. Un ejemplo del proceso de duelo por despedida, específicamente: irse del país de origen: una especie de esperanza e incertidumbre por los cambios, alegría por una mejora, tristeza por quienes deja, la no certeza de lo inseguro, preguntas tales como ¿cómo me irá? ¿me adaptaré?¿me estabilizaré?¿qué sacrifico realmente?¿qué extrañaré? todas esos cuestionamientos y más, invaden al individuo ante un cambio, sobre todo cuando abandona una zona de confort, mientras más cosas o personas percibe que pierde, mayor será el estado de inseguridad.
Los sentimientos oscilaran entre la tristeza, ira, impotencia, incertidumbre, alegría; poco a poco se equilibrarán, en la medida que transcurra el tiempo y los logros. Uno de los elementos principales para lograr la estabilidad anhelada, es saber que lo que sucede es transitorio y por lo tanto no es necesario evitarlo si no experimentarlo. Tomando en cuenta el motivo por el cual se aleja, seguro logrará visualizar mayores ganancias que pérdidas.
Lo más valioso del ser humano, es su vida, después de ella… su libertad de vivirla.
Petry Rodríguez.

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