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miércoles, agosto 31, 2016

CUANDO SE PIERDE A UN SER QUERIDO


La muerte es el resultado de la vida; si la vida es la causa, la muerte sería su mejor efecto. 

Todos sabemos que nos vamos a morir, unos lo manejan con un marcado existencialismo, cuestionando todo lo que implica vivir y su propósito;  hay otros que se pasan la vida en negación, como si la muerte fuese algo que le sucede solo a otros. 

Hay muertes que duelen y otras que pasan por nosotros como el amolador que grita cada semana cerca de nuestra casa, sin  un ápice de atención selectiva, pocas veces queremos amolar el cuchillo. 

¿Cuáles muertes duelen más? la de quien te dio mucho en vida, con quien sentiste que llenaste un albúm de recuerdos, con aquella persona que experimentaste un cúmulo de emociones placenteras, así sentir rabia por esa persona, haya representado un placer para ti. 

Según la escala de duelo, la muerte de la pareja y de un hijo ocupan el primer lugar en el umbral del dolor, ambos son seres que entran o salen de ti, esa debe ser la explicación más entendible del caso. Ningún padre/madre debería estar preparado para enterrar a sus hijos, ya que en la ley natural de vida, no correspondería . 

Cuando perdemos a un ser querido sufrimos no por ellos, lo hacemos por nosotros que estando vivos no tendremos aquello que nos proporcionaba-eso que nos hacía sentir-mientras más exclusivo o único sea lo que obteníamos de esa persona, mayor será el dolor. 

El duelo tiene sus etapas con alguna varianza de acuerdo al ser que lo experimenta: 1. Negación: crees que no sientes nada, no lo has procesado, crees que aparecerá en algún momento y todo a nivel inconsciente 2. Rabia e impotencia por lo perdido 3. Tristeza: llanto fácil, decaimiento, disminución de la actividad normal del individuo 4. Aceptación: etapa donde comienza la sanación. No existen tiempos precisos para el cumplimiento de este ciclo, lo "normal" de acuerdo al nivel de afecto está en el rango de un año, como término máximo para la aceptación. Existen personas que se quedan enganchadas en alguna de las etapas del duelo y se denominaría "duelo patológico" lo ideal es ir a terapia para evolucionar al respecto. 

Cuando muere un gran amigo, se mueren parte de nuestros secretos comprendidos y muchas horas de complicidad, fenece una parte de nosotros que nos aceptaba y la frase que cabe es "A pesar de ti". 

Es importante reconocer que quien murió,  está de alguna manera u otra en un plano distinto al tuyo, no peor o mejor que tú-solo diferente- y que tu dolor es producto del egoísmo humano (natural) de no tener aquello que queríamos. 

La muerte como meta de vida es un elemento potencialmente motivador a vivir, solo apto para personas sanas. 

Este escrito es una deuda pendiente con mi querido amigo @YosbetOT que en su momento perdimos un gran amigo en común. Te quiero mucho mi querido Ysra. 

jueves, marzo 13, 2014

CUANDO LA DESPEDIDA ES OBLIGATORIA

¿Cuántas veces te has ido de algo o alguien sin querer? ¿Cuántas veces has tenido que renunciar a un sueño que se convirtió en pesadilla? ¿Cuántas veces has tenido que perder para ganar?

En los últimos tiempos han llegado a mí, una cantidad considerable de personas exponiendo su tristeza por la decisión de partir, son muchos los que lo hacen queriendo sin querer, es una mezcla contradictoria, entre lo que se debe y lo que se quiere; es poner en una balanza la vida contra todo lo demás.


Una despedida es una pérdida; y como tal, el ser humano experimentará un proceso de duelo. Según el modelo Kübler-Ross, el de las cinco etapas del duelo, estos van desde la negación, emoción displacentera, negociación, emoción displacentera, aceptación (adaptación). La psiquiatra que describe este modelo colocó ira y depresión, donde coloqué emociones displacenteras, ya que considero que pueden fluctuar entre la ira y la tristeza más no la depresión, lo cual son emociones primarias y acordes con el elemento que lo suscita, indicando la normalidad de la respuesta. Las etapas mencionadas anteriormente, no se dan necesariamente en ese orden y es probable que algunas no se manifiesten. Un ejemplo del proceso de duelo por despedida, específicamente: irse del país de origen: una especie de esperanza e incertidumbre por los cambios, alegría por una mejora, tristeza por quienes deja, la no certeza de lo inseguro, preguntas tales como ¿cómo me irá? ¿me adaptaré?¿me estabilizaré?¿qué sacrifico realmente?¿qué extrañaré? todas esos cuestionamientos y más, invaden al individuo ante un cambio, sobre todo cuando abandona una zona de confort, mientras más cosas o personas percibe que pierde, mayor será el estado de inseguridad.

Los sentimientos oscilaran entre la tristeza, ira, impotencia, incertidumbre, alegría; poco a poco se equilibrarán, en la medida que transcurra el tiempo y los logros. Uno de los elementos principales para lograr la estabilidad anhelada, es saber que lo que sucede es transitorio y por lo tanto no es necesario evitarlo si no experimentarlo. Tomando en cuenta el motivo por el cual se aleja, seguro logrará visualizar mayores ganancias que pérdidas.

Lo más valioso del ser humano, es su vida, después de ella… su libertad de vivirla.



Petry Rodríguez.