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viernes, julio 15, 2016

LA FRUSTRACIÓN


La frustración viene dada por la no consecución de una demanda externa por parte del sujeto. Voy a tratar de explicarlo lo más simple posible; María quiere manzanas (deseo del sujeto) y vive en un lugar donde no es posible obtenerla ¿Qué hace María? 1. Busca un sustituto 2. Realiza un plan para ubicar donde si la hay y adquirirla 3. Se obsesiona con el deseo (manzana) pero no cumple el punto 2 y tampoco el 1. En el último caso es cuando se considera patógeno, ya que la demanda no está apegada a la realidad. La mayoría de las veces sabemos las consecuencias de nuestros actos pero el deseo-en ocasiones-supera la realidad, es como una especie de velo que nos colocamos para poder vivir o solapar un poco al Padre (autoridad moral interna).

Mientras el ser humano tenga una sola exigencia, mayor podría ser el grado de frustración al no conseguirla ¿Qué es lo adecuado? Lidiar entre el objeto del deseo y la realidad ¿Quién lo hace? El sujeto ¿Por medio de qué? Restándole expectativas, colocándolo en el plano de lo real, experimentando lo que se tiene (presente), ser más que tener, reconociendo el deseo y tratar de encontrarle la necesidad (es el inicio), evitar el autosabotaje que se genera cuando ya estás cerca de alcanzarlo y esto último siendo lo más importante ¿Han escuchado de gente que lucha por conquistar a alguien y cuando  lo logra pierde el interés? Es debido a muchos elementos y uno de ellos podría ser que le gusta experimentar la falta, ese es su deseo y se queda en  la sensación porque lo que viene no le permitiría seguir sintiendo esa adrenalina.

Si eres de los que quiere cuando no tiene, es muy probable que experimentes mucho el sentimiento de frustración, ya que tus demandas no están apegadas a la realidad (presente).

La ansiedad es un estado futuro y es lo equivalente a castillos en el aire, solo tienes que descubrir si tienes la posibilidad real...de habitarlo.

domingo, mayo 27, 2012

LA MARCA PSICOLÓGICA




¿Cuando aparece la palabra marca que se les viene a la mente? Por lo menos a mi, se me dispara una nube que se posa sobre mi cabeza emulando una cicatriz, algo que queda grabado en nuestro cuerpo, una señal de que algo ocurrió; detrás de ella existe una vivencia, que probablemente y dependiendo de lo que el tiempo hizo con la misma, sea digna de detallar. Por eso es importante para el mercadeo de un producto o servicio contar con una historia que penetre las emociones del otro, una especie de complicidad, “yo no estuve ahí pero me lo contaron y por tanto soy parte de ello”, a partir de ahí el sentido de pertenencia cobra vida. Todo lo anterior son cadenas que se tejen a favor de la estampa.

La marca psicológica es lo que va intrínseco en la corporal, algunas ni logran verse, pero dejan una gran huella marcada en la memoria. Hay otros que se las hacen a sabiendas de, solo para dejar constancia de que fue su voluntad-tal es el caso de los tatuajes corporales-que son una forma de tomar la decisión de sus marcas, si unificamos las cicatrices a placer con las que nos hacemos a modo propio, se logra lo que deviene de la necesidad y el deseo. 

La necesidad es algo que no se puede evitar, ni evadir por mucho tiempo en contraparte con el deseo que puede aminorarse al perderse el interés, sea éste razonado o no. 

“La marca de mis deseos, no es la marca de mi necesidad”


Petry Rodríguez