Mostrando entradas con la etiqueta emigrar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emigrar. Mostrar todas las entradas

domingo, marzo 11, 2018

Venezuela: Una escisión que duele


Desde que comenzó la división instaurada por el sistema comunista de Hugo Chávez, bautizado como socialismo del siglo XXI que “buscaba” la igualdad de oportunidades (en teoría) y que para fortalecerse uso el resentimiento de las clases menos favorecidas versus las que “todo lo tenían”, ha habido una vorágine migratoria sin precedente, incrementándose los últimos dos años con una velocidad, digna de una película tipo rápidos y furiosos.
 
El sistema político o doctrina que predomina en Venezuela ha logrado dividir de tal manera, que todas las cuentas parecen exactas, no se trata de dos polos (chavismo u oposición), no se trata de clases sociales o diferencias económicas, también hay subdivisiones marcadas entre las que predomina: Los que se van y los que se quedan, dejando ver de muchas maneras-que pierdes la nacionalidad- cuando decides no seguir siendo parte de una de las burlas más grandes, hecha por sistema alguno.

Si te quedas, eres venezolano en un país que desconoces- y si te vas- eres un venezolano en un país que te desconoce y así todos estamos un poco rotos, con pedazos que nunca volverán a ser parte de una misma pieza, se mudan olores, sabores y sonrisas, emigran las ganas de una nación libre, se tuercen sueños y se acaban por un tiempo o hasta siempre, el calor de un buen hogar.

Si te quedaste, ya no estás en Venezuela, si te fuiste te quedaste un poco en ella, porque tus recuerdos la mantienen perfecta, sin maquillaje, sin poses y sobre todo sin remordimientos.

Nadie sale ileso de una batalla, renace o se destruye, queda en cada uno de nosotros poder tomar lo mejor de lo que fue y armar un barco que nos lleve a puerto seguro. Si te quedas, es importante que aceptes que también te fuiste con cada persona que emigró.

El comunismo siempre te alcanzará-si eres parte de un país que lo instaura- aunque corras cien metros planos o seas parte de un maratón.

Si no tomas las riendas de tu vida, te tocará salir arreado.

Petry Rodríguez.


miércoles, octubre 11, 2017

E-migrar

"Que tu cuerpo se vaya a un lugar y que el alma se tome su tiempo para alcanzarlo" Ptry.

El éxodo de venezolanos por el mundo a raíz de la crisis económico, política y social parece no tener fin, la esperanza va en declive ante un sistema y antisistema que no termina de revelarse al mundo. La psicología humana nos habla de un proceso adaptativo en el que el organismo se acomoda para poder lograr el equilibrio ¿Se puede alcanzar un equilibrio donde se vulneran los elementos básicos de supervivencia? Sí, y puede lograr una involución tal que la creencia de que surgimos de un big bang dejaría de tener tan poca popularidad. El ser humano puede caer tan bajo como el sistema se lo imponga, es muy común que surja el oportunismo como premisa, los antivalores como orden del día y un "sálvese quien pueda" que enaltece el individualismo, en un proyecto que paradójicamente vendía en su causa el colectivismo.

¿Qué sucede con el que no se queda? Imagina un árbol sin raíces ¿Lo tienes en mente? Ahora visualízalo moviéndose de acuerdo al sentido del viento-y conoces la razón-es porque no existe condición más propensa a la inestabilidad, que el irse sin las condiciones dadas para tal proceso. Emigrar es cortar tu árbol, trasladándolo a otro lugar sabiendo que tus frutos se quedan, que debes regar y alimentar constantemente para hacer crecer las raíces, un tallo más fuerte, nuevas hojas y alcanzar los nuevos frutos. 

La formula es así: busca un país donde puedas sentirte parte del mismo, donde te daría orgullo pertenecer a su comunidad y sus costumbres, donde su dialecto no te avergüence, que su cultura te atraiga, aquel donde te den ganas de aportar, de verlo surgir. 

El proceso de duelo varía entre individuos pero básicamente sigue este esquema: negación (esto es temporal), tristeza (extraño lo que tenía, lo que era, los afectos) aceptación (observando oportunidades y visualizando un futuro) hasta llegar a sentirse cómodo con la situación, como si armaras un rompecabezas. 

Un lugar no nos define-una cultura sí-y tal vez es el momento de buscar una que se parezca más a ti. 

Deseo que tus raíces crezcan más fuertes que antes y que tus frutos sean el manjar adonde vayas. El miedo va a existir pero mientras más rápido y seguro te muevas, mayor probabilidad tienes de no dejar marchitar ninguna de tus hojas. 

Mi recomendación siempre será que no te adaptes a lo que sabes que atenta contra tu dignidad, principios, salud mental. 

Tú sabes cuando algo está mal-y que lo seguirá siendo-aún cuando de tanto hacerlo, parezca normal.